martes, 6 de abril de 2010

PROPUESTA DE UN MODELO DE GOBERNABILIDAD PARA PyMEs


Al comparar las empresas grandes con las pequeñas y medianas empresas, denominadas PyMEs, encontramos marcadas diferencias. Entre estas diferencias tenemos algunos indicadores relevantes como volumen de operaciones, ventas, activos y números de empleados, entre otras. Sin embargo, podemos señalar la existencia de un elemento común: el espíritu empresarial. Este elemento es característico tanto en las PyMEs como en las grandes empresas.

El “YO” empresario esta presente indistintamente del tamaño y la condición de la empresa. Un análisis de estas similitudes y diferencias nos lleva a determinar, con bastante exactitud, la diferencia más influyente. Esta diferencia es la forma en que se evalúan y se toman las decisiones. Decisiones que sirven para enfocar y resolver problemas, definir metas, establecer objetivos y planificar acciones futuras.

Las empresas hoy día están utilizando la consulta a distintos niveles de la organización, influenciados quizás por los nuevos conceptos como calidad total, mejoramiento continuo, la organización que aprende o modelos de coaching (desarrollo de habilidades y competencias). Las Juntas Directivas de las empresas grandes, principal grupo de personas donde se dictan las políticas y se toman las decisiones estratégicas, están compuestas por miembros de la junta de accionistas y por personas autorizadas externas a la empresa.

Estas últimas son integradas por vínculos de amistad o por recomendación de entidades como bancos, concesionarios e inversionistas. Esto permite la evolución de nuevas ideas, ya que se aprovecha el caudal de conocimientos y experiencias de otras personas y empresas aunque no pertenezcan al mismo giro de negocio o industria. Los empresarios de PyMEs son “automotivados” y toman decisiones, buenas o malas, de manera unipersonal.

Nuestra principal propuesta es la creación de grupos de empresarios PyMEs que funcionen, entre si, como replicas de juntas directivas. Estas “Juntas de Directores Empresariales” servirán como núcleos donde prevalezca el intercambio de experiencias y le den otras perspectivas a la toma de decisiones a nivel de PyMEs. El concepto de juntas directivas PyMEs se ha desarrollado en algunos países de América del Sur, como Uruguay y Colombia, principalmente por cámaras de comercio donde estudiantes universitarios sirven de asesores a juntas directivas establecidas en empresas PyMEs.

Estas juntas requieren, para su manejo y dirección, un líder con características de visión, creatividad y dinamismo. Cuando varios individuos se reúnen para formar grupos, donde cada cual aporta sus conocimientos personales, habilidades, ideales y motivación, se corre el riesgo de encontrar insatisfacciones, intranquilidades y excusas fáciles. De aquí la necesidad de integrar líderes jóvenes con ideas frescas, dentro de un marco de respeto, permitiendo la participación y el desarrollo individual de todos los interesados.

El diseño de “Juntas de Directores Empresariales” requiere definir características como:
 Perfil del guía o secretario(a) de las juntas
 Número de empresarios por juntas
 Perfil de los empresarios (homogéneos o heterogéneos)
 Integración de un grupo de profesionales como apoyo
 Asociaciones y entidades para apoyo
 Horarios, lugares
 Metodología de las sesiones
 Consideraciones económicas y factibilidad

De igual forma se pueden introducir algunos principios básicos de participación:

 Contribución al mejoramiento individual de las empresas.
 Respeto mutuo y a la humanidad en general
 Ambiente agradable para realizar las reuniones.
 Aprovechar plenamente las capacidades y aportes individuales.
 Mejor y eficiente uso del tiempo.
 Compromiso personal

Las opciones para mejorar el manejo administrativo de las empresas PyMES se han basado, principalmente, en la capacitación. Los empresarios pagan cuotas para recibir clases genéricas, transmisoras de conocimientos o habilidades. Recientemente, se estudia la opción de consultorías directas a empresarios, sin embargo los resultados preliminares demuestran una relación costo beneficio poco favorable. El diseño de las juntas permite integrar ambas: capacitación y consultoría.

El formato de reuniones permite dividir el costo por hora del consultor entre el número de participantes. En otras palabras, el costo por hora de consultoría directa se reduce en un ochenta por ciento, si las juntas son de cinco empresarios. La idea desarrollada, en este artículo, recoge una inquietud que busca contribuir con el desarrollo del espíritu empresarial, principalmente, del sector de la pequeña y mediana empresa. Nuestro objetivo es provocar una voluntad colectiva que recoja la idea, la evalúe y critique, para ampliarla y aplicarla, de acuerdo a las consideraciones individuales de cada organización interesada.

Autor: Ing. Saúl E. Villarreal Elizondo